Uno de los ejercicios más saludables y entretenidos para nuestro perro, es el entrenamiento con un disco volador o frisbee. Además le cansaremos en 20 minutos y nosotros no nos agotaremos.
Todos los perros necesitan correr y hacer ejercicio a diario para mantener una buena salud física y mental. Cuando no lo realizan, lo que obtenemos son perros obesos y neuróticos.
Un perro que hace ejercicio, gasta su energía y llegará a casa satisfecho y cansado, normalmente se tumbará tranquilamente a descansar y el resto del día estará ocupado con sus juguetes sin aburrirse ni montar escándalos.
Pero si el perro no ha podido desgastar su energía está todo el día inquieto, propenso a hacer travesuras para entretenerse, es lógico ya que tiene toda la energía en su cuerpo.
Para cansar a nuestro perro en 20 0 30 minutos, hay que enseñarle el ejercicio de “buscar y traer”. Este ejercicio no solamente cansa al perro, sino que mejorará nuestra relación con él, ya que les gusta jugar con sus dueños, así estableceremos la jerarquía nosotros mandamos y ellos nos siguen.
El juego consiste en tirar un objeto, pelota, frisbee, etc. el perro lo persigue y lo trae, lo devuelve a nuestras manos.
Lo difícil es conseguir que el perro ejecute bien el ejercicio, para ello tiene que dominar cuatro comandos diferentes:
* Buscar (perseguir y/o buscar la pelota o el frisbbe)
* Atrapar (coger la pelota o frisbbe en la boca)
* Traer (tiene que volver a nosotros la pelota o frisbbe)
* Soltar (tiene que soltar el objeto)
Cómo enseñar el ejercicio de buscar y traer.
Buscar/traer: Tanto buscar como traer o atrapar, llama directamente el instinto de cazador de nuestro perro. Así el traer un objeto podría ser el igual a cazar una presa en estado salvaje. Cuanto más desarrollado tenga el perro este instinto más fácilmente completará estas dos primeras fases.
Eso sí, hay que animarlo para que se interese por el objeto antes de lanzarlo, jugar un poco con él, enseñándoselo, haciendo amagos de dárselo, pasarlo por encima de la cabeza para que intente cogerlo etc.
De esta forma, cuanto lo tiremos está ansioso por conseguirlo y saldrá corriendo en su busca.
Posible problema: Si sale corriendo detrás de la pelota o frisbee, llega hasta ella pero no la coge, una posible solución es jugar más tiempo con el perro y el objeto que queramos que recoja. Esto lo conseguiremo

s quitándoselo justo cuando vaya a olerlo, haciéndolo botar, rodar, cogiéndolo nosotros, etc. Tenemos que recordar que el perro no es tonto y si ve que nosotros nos divertimos, él también querrá. Si esto no funciona tendremos que cambiar de objeto hasta que encontremos uno que le motive.
Traer: Cuando nuestro perro haya encontrado el objeto y lo tenga en la boca tiene que acudir a nuestra llamada, con la orden “ven”.
Ven: Si no domina este ejercicio, lo podemos empezar a realizar con la hora de la comida. Mientras el perro se aproxima hacia nosotros hay que decirle “ven”. No es necesario que gritemos ni usar un tono de voz alto. El tono de voz tiene que ser firme y agradable. Eso sí, cuando se aproxime para obtener la comida, tenemos que elogiarle por obedecer la orden. Podemos practicar no solo con la comida, sino si estamos en otra habitación le llamamos y cuando llegue decir la orden “ven” y elogiarle.
Otros problemas que pueden surgir:
1.- Se aleja con el objeto en la boca y te anima a perseguirle
2.- Te lo trae pero cuando intentas cogerlo, escapa con él.
3.- Cuando lo llamas deja el objeto en el suelo y viene hacia nosotros sin él.
Las posibles soluciones para el 1 y 2 es sobre todo que nunca debemos correr detrás del perro
para que nos entregue el objeto ya que de esta manera perderemos el control de la situación y el juego de tirar y traerse convierte en “píllame si puedes”, en esta situación el perro es el que manda y no nosotros.
Si el perro se tumba a mordisquear el objeto o incluso se aleja con él, podemos intentar enseñarle un trozo de comida o premio o algo que le guste más que la pelota, para convencerle que la traiga.
En el caso del punto 3, es el más complicado de resolver. Debemos pedir ayuda a un amigo para intentar resolverlo. Cuando tiremos la pelota tanto el perro como el amigo deben ir hacia ella, normalmente el perro llegará antes a la pelota y la cogerá en la boca. Cuando tu amigo llegue hasta donde está el perro, llama al perro y observa que hace si vuelve con la pelota o no. Algunos perros al percibir una competencia no soltará la pelota.
Si el perro hace lo de siempre soltar la pelota para volver a nuestro lado, el amigo cogerá la pelota y nos la dará en la mano. Delante del perro y bien visible para que el perro vea lo que pasa dale a tu amigo “una recompensa”, en este caso puede ser un trozo de queso,
chorizo etc, algo que pueda comer y que sepas que a tu perro le encanta. Vuelve a tirar la pelota y no te extrañes que en una pocas repeticiones, el perro te de la pelota en la mano, cuando lo haga prémiale.
Suelta: Una vez que ya hemos conseguido que llegue a nuestro lado con la pelota, es la hora de la orden “suelta”.
Nunca debemos tirar del objeto hacia nosotros ya que lo único que conseguiremos es que el perro tire hacia él, transformándose el juego en un juego de tira y afloja (esto lo hacen para demostrar su fuerza).
Esta parte es la más fácil pues en cuanto digamos la orden “suelta” y le enseñemos su premio favorito lo hará. Eso si hay que elogiarle inmediatamente. En breve entenderá que el soltar el objeto no es el fin del juego sino el inicio.
Los objetos que podemos utilizar entre otros pueden ser: pelotas, frisbee, bounzer, wubba o cualquier objeto que lo pueda coger con la boca. Cuidado con las piñas que no tengan resina ni bichitos.